El Poder de Conversar en la Organización

El Poder de Conversar en la Organización

“Todo vivir humano ocurre en conversaciones y es en ese espacio donde se crea la realidad en que vivimos”

Humberto Maturana

Desde el origen de los tiempos, el ser humano ha evolucionado a través del lenguaje. Por medio de él transmitimos ideas, pensamientos, y gracias a él nos hemos abierto camino hasta hoy. Recordemos a nuestros ancestros, ellos se sentaban alrededor de una fogata a conversar, crearon un lenguaje para poder comunicar ideas, problemas, dilemas, etc. Desde estos espacios sagrados de conversaciones la raza humana ha construido cualquier tipo de organizaciones que hacen mover la economía del mundo.

Nuestra realidad presente ha sido construida gracias al lenguaje. Desde este punto de vista podemos sostener lo siguiente: “somos producto de las conversaciones efectivas e inefectivas que hemos tenido a lo largo de nuestra vida”. Entonces, es bastante efectivo reflexionar acerca de esto con las siguientes preguntas ¿estoy satisfecho con mi realidad actual en mi trabajo? quizá la respuesta podría ser “si” o “no” y también quizás “no lo sé”. Lo potente de hacernos esta pregunta, es observar cómo me encuentro actualmente, y también para darnos cuenta en qué dominios valdría la pena instaurar un nuevo modo de conversar que genere nuevas realidades. Por lo que también es oportuno preguntarnos ¿qué estoy creando en mi trabajo con mi manera de conversar actual?. Anteriormente postulamos que a través del lenguaje podemos conversar y desde ese espacio constituir nuestra realidad presente, y no tan solo eso, sino también construimos nuestro futuro.

Profundizando en el acto de conversar desde el lenguaje, podemos llamarlo y sostenerlo ahora como el “acto de poder crear”. Desde ahí creamos nuestras relaciones amorosas, de amistad y por supuesto laborales. Nos la pasamos inmersos en el lenguaje todo el tiempo, en conversaciones con nuestro jefe, con nuestros colaboradores, etc. Dado esto valdría la pena mirar si en nuestras conversaciones podemos establecer acuerdos claros que se cumplan, o más bien nos la pasamos conversando de lo mismo sin llegar a acuerdos en la organización. También somos capaces de decir realmente lo que queremos, o mejor dicho, sólo decimos lo que le gustaría escuchar a los otros colaboradores de la organización ¿Cuántas veces en nuestras conversaciones nos quedamos insatisfechos por no decir o haber establecido lo que queríamos?

Me ha tocado la experiencia de poder acompañar a distintos colaboradores de distintas empresas, y un problema general que observo, es que viven en estados emocionales de alta tensión generados por desconfianza entre los colaboradores o con su jefe, afectando en su operación de sus tareas y obteniendo resultados muy escasos. Todo esto generado por escasas conversaciones o más bien por conversaciones no puestas, y es cuando el juicio de la desconfianza crece, a causa de interpretaciones en nuestra mente con altos costos emocionales en el cuerpo, que en su mayoría suelen no tener sustento. En síntesis lo que busco decir con esto es que al interior del mundo organizacional hay altos costos por no conversar, la propuesta de nosotros es instaurar un modelo de conversaciones que lleven a los colaboradores a un accionar distinto con mayor confianza y entusiasmo libre de interpretaciones sin sustento.

A ti colaborador, te hago la propuesta de que comiences a desafiarte en la manera en que conversas, a que te observes y des cuenta de porque no dices lo que quieres decir realmente, y de qué manera dices lo que si dices.

Para finalizar, diré lo siguiente: “somos lo que conversamos y conversamos lo que somos”. Gracias al lenguaje se constituye nuestra identidad ante los demás y también gracias a él se constituye nuestra capacidad de satisfacción de nosotros mismos como también la satisfacción de los demás ante nosotros.

Y tú ¿Qué futuro te estás creando con tu forma de conversar al interior de la organización?

Jesús Carvajal Mtz.

Coach Ontológico & Organizacional

jcarvajal@aprending.com.mx

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